¿Cuándo reducir deudas y cuándo es mejor no hacerlo?
Aprende cuándo conviene amortizar deudas antes de invertir y cuándo tiene sentido mantenerlas, según tu tolerancia al riesgo y tu bienestar financiero.
¿Cuándo reducir deudas y cuándo es mejor no hacerlo?
Imagina que tienes una hipoteca al 2,50 % con tipo variable referenciado al euribor. Mientras el euribor no suba, podrías usar el dinero extra para invertir en algo que rinda más de un 2,50 % y ganar con la diferencia. Sobre el papel, parece la opción lógica.
Sin embargo, en muchos casos la respuesta correcta es deshacerse de la deuda lo antes posible. Y eso puede sorprender, sobre todo cuando el rendimiento medio de la bolsa ronda el 8 % a largo plazo o cuando existen depósitos y cuentas de ahorro con rentabilidades del 2 % al 2,50 %.
La razón es que las finanzas personales van más allá de los números.
La deuda y la tolerancia al riesgo
Todo se reduce a tu personalidad y tolerancia al riesgo. La deuda implica riesgo. Cada vez que mantienes una deuda viva, estás asumiendo que tu yo futuro podrá pagarla sin problemas.
Si te quedas despierto por las noches pensando en tus deudas, significa que tu situación financiera supera tu tolerancia al riesgo y debes concentrarte en eliminarlas. Ganar un par de puntos porcentuales extra en una inversión no compensa esa angustia.
Algunas personas tienen más tolerancia al riesgo que otras. No es bueno ni malo: simplemente es diferente.
- Baja tolerancia al riesgo: estás mejor preparado para imprevistos, aunque quizá renuncies a mayor rentabilidad.
- Alta tolerancia al riesgo: puedes obtener mejores rendimientos, pero si el futuro no sale como esperabas, las consecuencias pueden ser graves.
¿Reducir deudas o buscar inversiones?
Si algún aspecto de tu vida financiera ocupa todos tus pensamientos, cuida de ello primero. Si estás pagando de más en tu hipoteca y tienes dinero extra, aprovéchalo para reducir la deuda. No te preocupes por buscar una inversión que rinda un poco más.
Si, por el contrario, la deuda no te genera ansiedad y te preocupa no aprovechar al máximo tus ahorros, entonces sí puede tener sentido buscar una inversión que ponga más dinero en tu bolsillo.
El objetivo personal: libertad financiera
Para quien valora la tranquilidad por encima de la rentabilidad marginal, no tener deudas es un objetivo legítimo y poderoso. Una deuda pequeña puede generar la sensación de estar encerrado y sin libertad, aunque matemáticamente no sea la opción más rentable.
Cada persona debe definir cuál es su prioridad: maximizar rendimientos o eliminar obligaciones financieras. No hay una respuesta universal.
Conclusión
Estrictamente sobre el papel, no siempre tiene sentido amortizar deudas con tipos de interés bajos si existen inversiones más rentables. Pero las finanzas personales incluyen un componente emocional que no debe ignorarse. Si la deuda te quita el sueño, págala. Si no te preocupa y tu perfil lo permite, puedes combinar amortización e inversión. En CreditsFast te ayudamos a encontrar el equilibrio que mejor se adapte a tu situación.