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20 de febrero de 2019
Equipo CreditsFast

No pienses demasiado tus inversiones

Aprende por qué empezar a invertir hoy es más importante que buscar la opción perfecta, y descubre una estrategia sencilla con fondos índice y diversificación.

No pienses demasiado tus inversiones

En internet, en periódicos económicos y en blogs financieros encontrarás una cantidad abrumadora de productos de inversión. Todos prometen seguridad, calidad y rentabilidades superiores. Los fondos de inversión se describen como espectaculares, los artículos se vuelven cada vez más complejos y las opciones parecen infinitas.

Ante tanta información, es normal sentirse agobiado. Con tantas alternativas disponibles, ¿cómo puedes estar seguro de elegir siempre la más adecuada? La respuesta es más sencilla de lo que parece.


La trampa de esperar la inversión perfecta

Imagina que tienes 25 años y quieres jubilarte a los 60. Te fijas un objetivo de un millón de euros y empiezas a buscar la inversión ideal. Tras una semana de investigación, encuentras una opción que parece estable a largo plazo y comienzas a ahorrar 5.000 euros al año, con una rentabilidad objetivo del 7 % anual.

Sin embargo, la inversión no rinde como esperabas. En lugar de revisar tu estrategia, esperas un año... que se convierte en cinco. Mientras tanto, para alcanzar tu meta ahora necesitas un 9 % anual. En lugar de seguir invirtiendo con tranquilidad, entras en una microgestión constante que, lo más probable, acabará paralizándote por completo.

La moraleja: es mejor empezar a ahorrar ahora que esperar a encontrar la inversión perfecta. Lo perfecto es enemigo de lo bueno. Puedes estar atento a mejores opciones, pero no necesitas invertir como Warren Buffett para alcanzar tus objetivos.


¿Qué es una buena inversión?

Para empezar, un fondo índice. Su rentabilidad está ligada a la evolución de un índice bursátil, como el IBEX 35, el S&P 500 o el Eurostoxx 50. Son sencillos, no requieren conocimientos avanzados y, históricamente, han superado a la gran mayoría de los fondos de gestión activa.

Burton Malkiel, en su libro Un paseo aleatorio por Wall Street, resume las ventajas de los fondos índice:

  • Simplifican la inversión. No tienes que elegir entre miles de acciones y fondos individuales.
  • Tienen comisiones muy bajas. No cobran comisiones de suscripción y realizan pocas operaciones de compraventa.
  • Producen rentabilidades superiores a los fondos de gestión activa de forma consistente.
  • Son predecibles. Obtienes la rentabilidad del mercado: cuando sube, ganas; cuando baja, pierdes, pero nunca te quedas atrapado en un fondo que lo hace mucho peor que el índice.

¿Cómo protegerse contra las caídas bursátiles?

Poner todo tu dinero en un fondo índice te expone por completo al mercado. Como muchos descubrieron en 2008, eso puede ser devastador si la jubilación coincide con un descenso brusco y necesitas el dinero en ese momento.

El truco está en la diversificación, especialmente a medida que se acerca la jubilación. Cuando te quedan 25 años o más, lo razonable es mantener la mayor parte en renta variable. Conforme se acerca la jubilación, conviene ir moviendo gradualmente hacia renta fija: bonos, depósitos o cuentas de ahorro.

Una regla sencilla para calcular la distribución:

Perfil conservador:

  • % Renta variable: 100 − tu edad
  • % Renta fija: tu edad

Si tienes 35 años, el 65 % iría a renta variable y el 35 % a renta fija.

Perfil más agresivo:

  • % Renta variable: 110 − tu edad
  • % Renta fija: tu edad − 10

Con 35 años, sería un 75 % en renta variable y un 25 % en renta fija. Cada año debes reequilibrar la cartera según estos porcentajes.


¿Y los planes de pensiones?

Los planes de pensiones, tal como están diseñados actualmente, no son el mejor producto para ahorrar para la jubilación. Las deducciones fiscales que ahorras ahora las acabarás pagando con creces en el momento del rescate.

Si aun así quieres aprovechar esas deducciones, lo más sensato es invertir en un plan de pensiones únicamente la cantidad máxima que te permita obtener la mayor deducción fiscal. El resto, en un fondo índice, suele ofrecer más rentabilidad a largo plazo.


Ahorrar para otros objetivos a largo plazo

Si quieres ahorrar para los estudios de tus hijos, los principios son los mismos: empieza ahora y diversifica a medida que se acerca el objetivo.

Si tu hijo acaba de nacer y quieres tener ahorrado para sus estudios a los 18 años, puedes empezar con un 75 % en renta variable y un 25 % en renta fija. Cada año siguiente, reduce un 3 % la parte de renta variable y aumenta un 3 % la de renta fija. En el último año tendrás un 24 % en renta variable y un 76 % en renta fija.


Conclusión

Invertir no tiene por qué ser complicado. Empieza a ahorrar cuanto antes, basa tu estrategia en fondos índice de bajo coste y diversifica de forma automática conforme pasan los años. Cuanto más lejos esté el objetivo para el que ahorras, más renta variable puedes asumir; cuanto más se acerque, más debes proteger tus ahorros. No pienses demasiado la inversión: lo perfecto es enemigo de lo bueno. En CreditsFast te ayudamos a tomar decisiones financieras claras y adaptadas a tu situación.

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