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27 de febrero de 2019
Equipo CreditsFast

Emergencias vs. oportunidades

Aprende por qué conviene priorizar el fondo de emergencia frente a las tentaciones de inversión y cómo equilibrar ambos objetivos sin asumir riesgos innecesarios.

Emergencias vs. oportunidades

Cuando estás formando tu fondo de emergencia, lo correcto es destinar cada euro ahorrado a ese objetivo. Sin embargo, crear un colchón que cubra entre tres y seis meses de gastos puede llevar entre año y medio y dos años.

Durante ese tiempo es normal ver pasar buenas oportunidades de inversión sin poder aprovecharlas. La frustración es comprensible, pero ceder a esa tentación puede tener un coste mucho mayor del que parece.


¿Es necesario esperar a tener el fondo completo?

Antes de responder, conviene aclarar qué entendemos por oportunidad perdida.


Qué es una oportunidad perdida

Cuando ves una inversión que te parece excelente, te mantienes firme sin tocar tus ahorros y luego compruebas que, efectivamente, habría sido rentable, sientes que perdiste una gran oportunidad.

Pero esa sensación aparece porque ahora ya sabes qué ha sucedido. ¿Piensas igual de aquellas inversiones que no resultaron tan buenas? En esos casos no habrías incrementado tu fondo de emergencia y tampoco habrías ganado dinero.

El hecho de que ahora sepas que era una gran inversión no significa que en su momento no fuera un enorme riesgo. Si eres honesto contigo mismo, reconocerás que el riesgo total no compensaba.

Estar todo el rato mirando hacia atrás con el «qué hubiera pasado si» distorsiona la imagen real de tus habilidades como gestor de tu dinero. A los aciertos no les damos la misma importancia que a lo que no hicimos.


Por qué el fondo de emergencia parece aburrido

Un fondo de emergencia no es glamuroso. Nadie habla en los medios de que cada vez más personas destinan un 5 % de su sueldo a este objetivo. En cambio, invertir en acciones de empresas conocidas sí genera titulares.

Cuando pensamos en invertir, lo hacemos pensando en bolsa, no en el ahorro que metemos en cuentas remuneradas o depósitos. Las entidades financieras y los brokers ganan más con las comisiones de inversión (compra, venta, custodia, dividendos) que con las de cuentas y depósitos, por lo que promueven más la inversión que el ahorro.

Además, los beneficios de un fondo de emergencia no se ven en el día a día. Su valor aparece en los momentos difíciles: cuando el coche se avería, cuando llega una derrama de la comunidad o cuando pierdes el empleo. Solo te acuerdas de él cuando lo necesitas, lo que puede hacerte subestimar su importancia.


Cómo vencer estas tentaciones

Una buena estrategia es establecer un plan de ahorro automático hacia tu fondo de emergencia cada mes y, una vez configurado, olvidarte de él hasta que surja una emergencia real.

Si quieres aprovechar alguna oportunidad durante este periodo, utiliza ingresos corrientes —trátalo como un gasto más— en lugar de tocar el dinero destinado al fondo.

De esta forma, priorizando el colchón de seguridad, irás creando tu fondo poco a poco sin renunciar por completo a otras posibilidades.


Conclusión

El fondo de emergencia no es la inversión más emocionante, pero es la base de cualquier estrategia financiera sólida. Resistir la tentación de saltarse este paso protege tu estabilidad en los momentos que más lo necesitas. En CreditsFast te ayudamos a construir una economía personal equilibrada, con prioridades claras y decisiones bien fundamentadas.

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