Convierte a tu hijo en millonario: la edad adulta
Aprende cómo ayudar a tu hijo adulto a ahorrar para la jubilación, comprar vivienda sin avalar y planificar la herencia para maximizar el patrimonio que recibirá.
Convierte a tu hijo en millonario: la edad adulta
Esta es la tercera y última etapa de una estrategia para crear un patrimonio sólido para tu hijo y facilitarle el futuro económico.
En esta fase tu hijo ya es adulto y va dejando el «nido familiar», pero aún puedes influir de forma positiva en los principales obstáculos financieros de su vida. Veamos cuáles son y qué puedes hacer.
Ahorrar para la jubilación
La primera recomendación es que comience a ahorrar para la jubilación lo antes posible, idealmente desde su primer ingreso.
Para la mayoría, al conseguir el primer trabajo lo último que piensan es en la jubilación: el sueldo se va en celebraciones, ocio o compras de corto plazo. Como padre, puedes ayudar a cambiar esa mentalidad.
Una forma efectiva de incentivarlo es ahorrar tú la misma cantidad que ahorre él para su jubilación, pero en una cuenta o producto a su nombre. Así, el dinero que él destina a largo plazo no se siente como una renuncia total, porque tú duplicas el esfuerzo durante unos años, hasta que sus ingresos le permitan ahorrar para ambos objetivos sin apoyo.
Pocos adolescentes o veinteañeros quieren destinar todo lo que ganan a la jubilación, pero puedes ayudarle a equilibrar ahorro a corto y largo plazo en sus primeros años laborales.
Ejemplo numérico
Imagina que tu hijo trabaja media jornada en una tienda por 400 euros al mes desde los 16 hasta los 24. Si ahorra 80 euros al mes (el 20 %) en un fondo índice con una rentabilidad media del 8 % anual, tras 8 años tendrá unos 10.700 euros para la jubilación.
Si no volviera a aportar nada más y mantuviera ese capital invertido al 8 % hasta los 65 años, acumularía aproximadamente 175.000 euros. El tiempo y el interés compuesto hacen el trabajo.
Ahorrar para comprar una vivienda
Tras la universidad, quizá quieras ayudarle con la compra de una vivienda.
La regla más importante: bajo ningún concepto le avales si no puedes asumir la deuda completa. Los problemas de avalistas que pierden su vivienda junto con la del hijo son frecuentes y devastadores.
Si quieres ayudar, hazlo con dinero directo: la entrada del piso o una parte sustancial. Es más seguro para todos que comprometer el patrimonio familiar con una garantía personal.
Transmisión de la herencia
Para que tu hijo reciba el máximo patrimonio posible, conviene planificar la transmisión con tiempo y con asesoramiento profesional.
Según la forma en que transmitas el patrimonio a tus descendientes, la carga fiscal puede variar mucho. Ir preparando la herencia con antelación es la mejor manera de que Hacienda no se lleve más de la cuenta.
No dejes este punto para el último momento: tiene un impacto real en lo que recibirá tu hijo.
Conclusión
En la edad adulta, tres palancas marcan la diferencia: que tu hijo empiece pronto a ahorrar para la jubilación, que reciba ayuda para la vivienda sin avalar en su lugar, y que la herencia esté bien planificada fiscalmente. Pequeñas decisiones hoy pueden multiplicarse en décadas. En CreditsFast te ayudamos a entender opciones de financiación y ahorro para que tú y tu familia construyan un futuro económico más sólido.