¿Alquilar te hará rico?
Conoce las ventajas reales del alquiler frente a la compra de vivienda, cuándo conviene cada opción y por qué la disciplina financiera es clave.
¿Alquilar te hará rico?
Uno de los asuntos más importantes para tu economía doméstica es decidir si comprar o alquilar una vivienda. Es una decisión que afecta a tu presupuesto durante décadas y que merece un análisis serio, lejos de modas pasajeras.
Hace unos años, en la época precrisis, alquilar era considerado tirar el dinero y todo el mundo debía comprar. Ahora la narrativa se ha invertido: «No se te ocurra comprar, viva el alquiler». Como siempre, pasamos del blanco al negro con una rapidez increíble.
En un tema de tanta importancia, conviene tener las ideas claras y conocer todas las ventajas y desventajas de cada opción.
La ventaja principal del alquiler
La principal ventaja del alquiler sobre la compra es que te permite tener más dinero disponible para invertir, siempre que hablemos de la misma vivienda.
El coste total del alquiler es inferior al coste total de la compra: hipoteca, seguro, impuestos y mantenimiento suman más que una cuota de alquiler equivalente. Invirtiendo esa diferencia, puedes crear una cartera de activos que te proporcione un flujo de dinero constante y pasivo.
Durante los años en que estás pagando hipoteca, ser inquilino te permite hacer más inversiones que ser «propietario» —entre comillas, porque mientras pagas hipoteca, una parte importante de la vivienda pertenece al banco.
Cuando la hipoteca termina, cambian las tornas
Sin embargo, cuando ya eres el dueño al 100 % de tu vivienda y no tienes hipoteca que pagar, la situación se invierte. Ahora, siendo propietario libre de cargas, tienes más dinero disponible que si fueras inquilino.
Además, eres dueño de un activo que, a largo plazo, tiende a aumentar su valor. Y no hay que olvidar la tranquilidad de tener un techo para vivir el resto de tu vida, que además puede heredarse.
La disciplina financiera como factor decisivo
Una ventaja de comprar que no se suele destacar lo suficiente es que pagar una hipoteca todos los meses te impone una disciplina financiera que, de otra forma, quizá no tendrías.
¿Estás seguro de que, si estás de alquiler, vas a invertir la diferencia o te la vas a gastar en compras innecesarias? Pagando una hipoteca no tienes esa opción: tienes que pagar cada mes como un reloj, lo que te obliga a gastar menos en cosas superfluas.
Si tienes suficiente voluntad para invertir estando de alquiler, enhorabuena. Pero seamos sinceros: mucha gente no la tiene, y al cabo de los años es muy posible que te encuentres sin casa propia y sin haber creado una cartera de activos.
¿Qué opción te conviene?
El alquiler es una gran solución para una persona con fuerte voluntad y disciplina financiera, dispuesta a invertir e ir creando una cartera de activos.
Pero si no es tu caso y es probable que eches mano del dinero que deberías estar invirtiendo, entonces la compra puede ser la mejor opción.
Es importante conocerte a ti mismo y no engañarte. Decidir si comprar o alquilar es una de las decisiones financieras más importantes de tu vida. No te dejes llevar por las modas: piensa por ti mismo y valora todas las ventajas y desventajas, incluidas las que no son tan evidentes a primera vista, como la disciplina financiera.
Conclusión
No hay una respuesta universal: alquilar puede hacerte más rico si inviertes la diferencia con constancia, y comprar puede darte seguridad y disciplina si te cuesta ahorrar por tu cuenta. Lo esencial es ser honesto contigo mismo sobre tus hábitos financieros. En CreditsFast te ayudamos a analizar tu situación y a tomar la decisión que mejor se adapte a tu perfil y a tus objetivos.